Inspirado en escalas de conducta para familias (Conners, SNAP-IV)

Test TDAH infantil: ¿tu hijo podría tener TDAH? Empieza gratis

¿Te preocupa la atención, la actividad o la impulsividad de tu hijo o hija? Empieza nuestro test de TDAH infantil gratis y sin registro, responde unas preguntas sencillas sobre su conducta y recibe un informe orientativo por email. Es un cribado, no un diagnóstico.

Solo unos minutos Gratis y sin registro Informe por email
Test TDAH · Brain Institute

¿Qué es el TDAH infantil y qué tipos hay?

El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a cerca del 6,8 % de los niños en España (entre el 4,9 % y el 8,8 % según un metaanálisis de 14 estudios nacionales, SEPEAP) y se manifiesta en tres áreas: inatención, hiperactividad e impulsividad. No es un capricho, ni una cuestión de mala educación, ni falta de inteligencia: es una forma distinta de funcionar del cerebro.

Su origen es principalmente neurobiológico, con un fuerte componente genético, aunque el entorno influye en cómo se expresa. Es más frecuente en varones que en niñas (en torno al 7 % frente al 5 %), en parte porque en las niñas suele manifestarse de forma más silenciosa. El manual de referencia para clasificarlo es el DSM-5, que distingue tres presentaciones según qué síntomas predominan; de hecho, la inatención es el subtipo más frecuente, presente en cerca del 46,7 % de los casos (Pediatría Integral).

TDAH con predominio de inatención

Es el subtipo más fácil de pasar por alto, porque el niño no molesta: simplemente se desconecta. Aparenta estar «en las nubes», parece no escuchar cuando se le habla, empieza las tareas pero se distrae enseguida y deja todo a medias. Tiene dificultades para organizarse, pierde el material con frecuencia y olvida rutinas cotidianas. Como no genera ruido ni conflicto, muchas familias y docentes lo interpretan como despiste, vagancia o falta de interés. Por eso suele detectarse más tarde, sobre todo en niñas.

TDAH con predominio hiperactivo-impulsivo

Es la cara más visible del trastorno: el niño que no para. Se mueve constantemente, se levanta cuando debería estar sentado, habla en exceso, corre o trepa en momentos poco apropiados y parece funcionar «con un motor encendido». A la hiperactividad se suma la impulsividad: responde antes de que termines la pregunta, le cuesta esperar su turno e interrumpe juegos y conversaciones. La clave es que estas conductas son desproporcionadas para su edad y se repiten en distintos momentos del día.

TDAH combinado

En la presentación combinada coexisten síntomas de inatención y de hiperactividad-impulsividad en grado significativo. Es la forma que con más frecuencia llega a diagnóstico, porque acumula dificultades tanto en el plano atencional como en el conductual. Que aparezcan las dos caras no significa un TDAH «más grave»; significa que el patrón es más amplio y conviene valorarlo con calma. En cualquier caso, esta clasificación corresponde siempre a un profesional, nunca a un test online.

Para madres y padres

Señales del TDAH en casa y en el colegio

La pista más fiable es que las mismas dificultades aparezcan en dos o más entornos, no solo en uno. El DSM-5 exige al menos 6 síntomas durante más de 6 meses, presentes en dos o más contextos y que interfieran de forma clara.

Señales en casa

  • • Empieza los deberes y a los pocos minutos está mirando por la ventana o jugando con cualquier objeto
  • • Pierde u olvida material, prendas o encargos con mucha frecuencia
  • • Le cuesta seguir rutinas de varios pasos (lavarse, vestirse, preparar la mochila)
  • • Pasa de una actividad a otra sin terminar ninguna
  • • Responde o actúa sin pensar, y le cuesta esperar su turno con los hermanos

Señales en el colegio

  • • Se distrae con facilidad y «se pierde» en las explicaciones
  • • No termina las tareas o las entrega incompletas pese a saber hacerlas
  • • Se levanta del sitio, habla cuando no toca o interrumpe
  • • Comete errores por descuido y le cuesta revisar su trabajo
  • • Tiene un rendimiento por debajo de lo que se esperaría por su capacidad

Cuándo preocuparse

  • • Tres criterios clave: intensidad, frecuencia e impacto
  • • Conductas más intensas de lo esperable para su edad
  • • Que interfieran de forma real en su vida diaria
  • • Que se mantengan en el tiempo, no episodios puntuales
  • • Que aparezcan en dos o más contextos (casa y colegio)

La clave: que aparezca en dos o más entornos

Que un comportamiento aparezca solo en casa o solo en el colegio orienta más hacia un problema puntual que hacia un TDAH; el patrón cobra sentido cuando coincide en varios entornos y se mantiene en el tiempo. Cada entorno aporta una mirada distinta: en un estudio español, los padres identificaron síntomas probables en el 23,9 % de los casos frente al 12,9 % del profesorado (SEPEAP). Aun así, el diagnóstico del TDAH infantil requiere siempre una evaluación completa por profesionales cualificados.

¿A partir de qué edad tiene sentido hacer un test de TDAH infantil?

El cribado de TDAH tiene sentido sobre todo a partir de los 6 años, cuando empiezan las exigencias escolares de atención y autocontrol; antes de esa edad, muchas conductas inquietas o dispersas son normales del desarrollo. De hecho, en España la edad media de diagnóstico es de 7,89 años y suele establecerse antes de los 12.

Diversos especialistas desaconsejan etiquetar a un niño a los 3 años, salvo en casos de conductas especialmente graves, porque a esa edad no existen marcadores fiables y el riesgo de error es alto; lo prudente es esperar a los 6-7 años y observar la evolución. Aun así, herramientas oficiales como MedlinePlus contemplan la evaluación desde los 4 años cuando los problemas de atención, hiperactividad o impulsividad son serios y persistentes.

1 Antes de los 6 años: observa y anota, pero interpreta con cautela; muchas conductas se regulan solas.
2 Entre los 6 y los 12 años: es la franja en la que el cribado resulta más informativo, porque el colegio aporta un contexto exigente y comparable.
3 En cualquier edad: si las dificultades son intensas y afectan al bienestar del niño, consulta sin esperar.

La edad no se interpreta sola: lo decisivo es la intensidad de las dificultades, cuánto tiempo llevan presentes y cuánto interfieren en los aprendizajes, las relaciones y la vida familiar. Un cambio brusco de conducta tras un acontecimiento concreto (una mudanza, un duelo, el nacimiento de un hermano) suele pedir otra lectura antes que pensar en un TDAH.

Vista previa

Ejemplos de preguntas del test de TDAH infantil

Una muestra de las observaciones sobre la conducta de tu hijo, agrupadas por dimensión. Piensa en cómo se comporta en su día a día, en casa y en el colegio.

Inatención 6 preguntas
  • 1

    ¿Con qué frecuencia a tu hijo le cuesta mantener la atención en tareas o juegos?

  • 2

    ¿Con qué frecuencia no presta atención a los detalles o comete errores por descuido en las tareas escolares?

  • 3

    ¿Con qué frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente?

  • 4

    ¿Con qué frecuencia le cuesta organizar las tareas y las actividades?

  • 5

    ¿Con qué frecuencia pierde objetos necesarios para sus tareas (juguetes, material escolar)?

  • 6

    ¿Con qué frecuencia se distrae con facilidad por estímulos o pensamientos irrelevantes?

Hiperactividad 5 preguntas
  • 7

    ¿Con qué frecuencia mueve las manos o los pies, o se remueve en la silla?

  • 8

    ¿Con qué frecuencia se levanta cuando se espera que permanezca sentado?

  • 9

    ¿Con qué frecuencia corre o trepa en situaciones poco apropiadas?

  • 10

    ¿Con qué frecuencia le cuesta jugar o hacer actividades de forma tranquila?

  • 11

    ¿Con qué frecuencia habla en exceso?

Impulsividad 4 preguntas
  • 12

    ¿Con qué frecuencia responde de forma impulsiva antes de que termines la pregunta?

  • 13

    ¿Con qué frecuencia le cuesta esperar su turno?

  • 14

    ¿Con qué frecuencia interrumpe a los demás o se entromete (en conversaciones o juegos)?

  • 15

    ¿Con qué frecuencia actúa sin pensar en las consecuencias?

Cómo funciona nuestro test de TDAH infantil: gratis, sin registro y repetible

Empezar el test es gratis y no necesitas registrarte: respondes a unas preguntas sencillas sobre la conducta de tu hijo y, para recibir tu informe detallado de resultados, solo te pedimos un email. Nuestro cuestionario se inspira en las escalas de conducta que utilizan los profesionales con los padres, como las escalas de Conners y la SNAP-IV, adaptadas a un lenguaje claro para familias.

Paso a paso: del primer clic al informe

1 Entras y empiezas sin registrarte: no hay formularios previos ni datos personales para comenzar.
2 Respondes el cuestionario pensando en cómo se comporta tu hijo en su día a día, en casa y, si puedes, también en el colegio.
3 Indicas un email para que podamos enviarte el informe con tus resultados.
4 Recibes el informe, que organiza tus respuestas y te orienta sobre si conviene consultar con un profesional.
5 Lo guardas o lo imprimes para llevarlo a la consulta del pediatra como punto de partida.

Por qué el informe se envía por email

Pedimos un email por una única razón: es la vía por la que te enviamos el informe de resultados, para que lo tengas guardado, lo puedas releer con calma y, si quieres, lo lleves a la consulta. Empezar el test es gratis y sin registro, pero el resultado detallado te llega por correo; no prometemos mostrarte el informe sin ese paso. Además, puedes repetir el test las veces que quieras, sin coste, lo que te permite comparar y seguir la evolución de tu hijo.

Cribado vs. diagnóstico: qué es (y qué no es) un test online

Un test de TDAH infantil online es un cribado orientativo, no un diagnóstico: indica si conviene consultar a un profesional, pero nunca confirma ni descarta el trastorno por sí solo. No existe una única prueba ni un marcador biológico que determine el TDAH; el diagnóstico requiere una evaluación multimétodo realizada por personal sanitario especializado, que valora al niño en distintas situaciones y recoge información de padres y profesores. El profesional descarta otras causas (problemas de sueño, de visión o audición, ansiedad, dificultades de aprendizaje) y comprueba que se cumplen todos los criterios del DSM-5. Esa exigencia de rigor importa: se estima que entre el 20 % y el 30 % de los diagnósticos podrían ser inexactos, lo que refuerza la importancia de no quedarse en el cribado.

  Cribado online Diagnóstico médico
Qué hace Orienta sobre si conviene consultar Confirma o descarta el TDAH
Quién lo realiza Los padres, en casa Pediatra, neuropediatra, psiquiatra o psicólogo clínico
En qué se basa Cuestionario de señales Entrevista, escalas, observación e historia clínica
Valor del resultado Indicativo Diagnóstico clínico

Aviso médico

Este test es una herramienta de cribado orientativa y no constituye un diagnóstico. Un resultado, sea cual sea, no confirma ni descarta el TDAH. Solo un profesional sanitario (pediatra, neuropediatra, psicólogo clínico o psiquiatra infantil) puede diagnosticar el TDAH. Ante cualquier duda, consulta con tu pediatra.

El papel de los padres en la detección

Los padres son la principal fuente de información en la detección del TDAH: nadie observa al niño en tantos momentos y situaciones distintas como su familia. De hecho, en la evaluación profesional la información de los padres es imprescindible y suele recogerse mediante escalas estandarizadas como las de Conners o SNAP-IV. Tu papel no es diagnosticar, sino observar bien y documentarlo. Estas pautas ayudan:

Anota ejemplos concretos, no etiquetas: en lugar de «es muy despistado», apunta «tarda una hora en una ficha de 15 minutos y pierde el estuche dos veces por semana».
Registra desde cuándo ocurren las dificultades y en qué situaciones aparecen.
Recoge la visión del colegio: pide al tutor o tutora que te cuente qué observa, idealmente por escrito.
Lleva el informe del test de cribado y tu lista de observaciones a la consulta.
Evita anticipar conclusiones delante del niño; el objetivo es ayudarle, no etiquetarle.

Caso real — Marta, madre de un niño de 8 años: tras un aviso del tutor, hizo el test de cribado, anotó durante tres semanas los conflictos con los deberes y pidió una nota al colegio. Llegó a la consulta del pediatra con información de dos entornos, lo que permitió plantear la derivación en la primera visita en vez de esperar a una segunda cita.

A quién acudir en España si el test da señales

En España, el primer paso suele ser el pediatra de Atención Primaria, que valora al niño y deriva, si es necesario, a neuropediatría o a psiquiatría o psicología infantil. El TDAH es un diagnóstico médico, no educativo, y debe formularlo un profesional experto usando los criterios del DSM-5.

El pediatra de Atención Primaria, la puerta de entrada

El pediatra de Atención Primaria es el profesional de referencia y el punto de partida dentro de la Seguridad Social. Pide cita explicando que has observado dificultades de atención o conducta en varios entornos y lleva tus anotaciones y el informe del cribado. El pediatra valora el desarrollo general, descarta otras causas (sueño, visión, audición, ansiedad) y, si lo considera, deriva a la atención especializada.

Neuropediatría, psiquiatría y psicología infantil

Cuando el pediatra lo estima oportuno, deriva a neuropediatría, psiquiatría infanto-juvenil o psicología clínica, según el caso. Cada uno aporta una mirada: la neuropediatría se centra en el neurodesarrollo, la psiquiatría infantil en los aspectos clínicos y, en su caso, el tratamiento, y la psicología clínica en la evaluación cognitiva y conductual. Lo habitual es un abordaje multidisciplinar que integra a varios profesionales junto con la familia y el colegio.

El colegio y el apoyo educativo (NEAE)

El colegio no diagnostica, pero tiene un papel esencial en la detección y el apoyo. La Ley Orgánica 8/2013 reconoce al alumnado con TDAH como Necesidad Específica de Apoyo Educativo (NEAE) y obliga a las administraciones a garantizar medidas y recursos. El centro puede aportar observaciones, aplicar medidas de apoyo y coordinarse con los servicios sanitarios, pero la confirmación diagnóstica siempre corresponde al ámbito médico.

Cómo se hace el diagnóstico profesional del TDAH

El diagnóstico profesional del TDAH no se basa en una sola prueba, sino en una evaluación multimétodo que combina entrevista clínica, escalas para padres y profesores y, en algunos casos, pruebas de atención. Las Guías de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud recomiendan apoyarse en los criterios del DSM-5 y en una valoración multidisciplinar. Una evaluación completa suele incluir:

1 Entrevista clínica con la familia y, según la edad, con el niño, para conocer la historia del desarrollo
2 Escalas estandarizadas para padres y profesores, como las de Conners o SNAP-IV
3 Observación conductual y revisión de informes escolares y médicos
4 Pruebas complementarias de atención cuando se consideran útiles (D2-R, EMAV, Nesplora)
5 Descarte de otras causas que pueden imitar al TDAH (problemas sensoriales, ansiedad, dificultades de aprendizaje)

No hay una prueba única

No existe un análisis de sangre ni una prueba de imagen que diagnostique el TDAH. Si alguien te ofrece «confirmarlo» con una única prueba rápida, desconfía: el diagnóstico siempre integra varias fuentes de información.

Preguntas frecuentes sobre el test de TDAH infantil

Las dudas más habituales de las familias sobre el cribado y el diagnóstico del TDAH en niños, respondidas de forma breve y clara.

¿Qué es la regla 1-3-5 del TDAH?
La llamada regla 1-3-5 circula por internet como atajo para recordar criterios, pero no es un criterio diagnóstico oficial. El marco válido es el del DSM-5, que se basa en el número de síntomas, su duración y los entornos en los que aparecen, no en una fórmula numérica simple. Para valorar a tu hijo, fíjate en esos criterios reales, no en reglas virales.
¿Inatención e hiperactividad cuentan igual al sospechar TDAH?
No exactamente: el DSM-5 valora por separado los síntomas de inatención y los de hiperactividad-impulsividad, y según cuáles predominen define una presentación u otra. Por eso un niño tranquilo pero muy disperso puede tener TDAH igual que uno muy movido, aunque «moleste» menos. Lo relevante es en qué bloque se acumulan las dificultades y cuánto interfieren.
¿La evaluación del TDAH es gratuita en la Seguridad Social?
Sí. Partiendo del pediatra de Atención Primaria, la valoración y, en su caso, la derivación a especializada se realizan dentro del Sistema Nacional de Salud sin coste directo para la familia. La vía privada existe como alternativa más rápida, pero implica pago y los precios varían según el centro y las pruebas.
¿Puede el colegio diagnosticar TDAH?
No. El colegio detecta, observa y apoya, pero el diagnóstico del TDAH es médico y corresponde a profesionales sanitarios. El centro puede activar medidas de apoyo educativo (NEAE) y coordinarse con sanidad, pero un informe escolar no equivale a un diagnóstico clínico.
¿Sirve este test también para adolescentes?
Nuestro test está pensado para niños en edad escolar, sobre todo de 6 a 12 años, que es la franja donde el cribado resulta más informativo. En adolescentes, las señales y la forma de evaluarlas cambian, por lo que conviene utilizar herramientas adaptadas a su edad y, en cualquier caso, consultar con un profesional.
¿Cada cuánto puedo repetir el test de cribado de mi hijo?
Puedes repetirlo siempre que quieras y sin coste. Una pauta razonable es volver a hacerlo cada pocos meses o cuando notes cambios relevantes, para comparar resultados y observar la evolución. Repetir el cribado no diagnostica, pero te da una visión más completa que una sola medición.
¿Mis datos y los de mi hijo son confidenciales?
Sí. Las respuestas sobre la conducta de tu hijo son confidenciales y el email se utiliza únicamente para enviarte el informe de cribado. No prometemos mostrarte el informe sin ese paso, porque es el medio por el que lo recibes.